martes, 18 de octubre de 2016

El elemento Fuego y cómo practicar con él.

     El elemento fuego es considerado el más energético de los cuatro, el elemento de la rabia, la ira y las pasiones más extremas. El que emite luz y calor, el que provoca movimiento, acción e impulso. Dentro de las personas se manifiesta en la conciencia y la luz interior, pudiendo encontrarnos seres humanos muy pasionales y abrasadores o por el contrario, algunos muy frios en los que este elemento no predomina. La persona que tenga este elemento en equilibrio tendrá todo lo bueno que éste puede ofrecerle y sabrá a la vez controlarlo en momentos clave para después no tener que arrepentirse.
    
      En la antigüedad nuestros ancestros lo temieron y admiraron a la vez y lo adoraron por su profundo poder, misterio y su capacidad destructora y la vez purificadora. Se le teme porque su descontrol puede significar destrucción y muerte y se le adora por su luz y su calor, por ser algo divino y energético y tan necesario como el resto de elementos.


     El poderoso elemento del fuego que todos en mayor o menor medida tenemos en nuestro interior es algo que nos interesa controlar. Tanto si eres una persona muy pasional y sueles dejarte llevar sin miramientos, tras lo cual viene el arrepentimiento y el deseo de haber sabido ser más comedido según la situación lo requería, como si te cuesta expresar el fuego de tu interior porque piensas en exceso antes de actuar, te conviene conocer y saber controlar este elemento. Empieza por pensar en todas las formas en que éste elemento puede presentarse y en lo que te hacen sentir, medita sobre ello y después debes formarte una imagen concreta del elemento fuego en tu mente, puedes quedarte con la que más te guste: una hoguera enorme, una pequeña en una chimenea, un grandioso volcán en erupción... lo que más se identifique con este elemento para ti. Una vez la tengas, grábala en tu mente y durante un tiempo prueba a visualizarla en tu mente mientras piensas en el elemento fuego y en cómo éste actúa en tu interior. Para esto debes aprender a identificar en tus sentimientos los que son de fuego: la rabia, la ira, el deseo profundo o cualquier emoción que sientas tan fuerte como irrefrenable. Cuando tengas claro lo que expresa este elemento en ti, evoca estos sentimientos al visualizar la imagen del fuego y únelos a ésta, de esta forma cuando visualices el fuego lo harás de forma completa sabiendo lo que significa.
 
     Ahora lo que debes hacer cada vez que lo visualices es aprender a desterrarlo, es decir, debes aprender a traerlo hacia ti y después a echarlo de ti. La finalidad es que no te quedes con esas sensaciones sino que aprendas a evocarla y luego deshacerte de ellas, así con la práctica contolará cuando quieres o no, o debes o no expresarlas y en qué medida.


     No tengas prisa y tómate tu tiempo para estas prácticas ya que es importante para la magia saber controlar nuestro elementos. En otros posts explicaremos los otros elementos y haremos las mismas prácticas con ellos para que aprendas a identificar los cuatro en tu interior y a la vez a evocarlos y desterrarlos a placer.


Bendiciones

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